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REVISTA PARALELO 36 Nº 5

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Por una Nueva Cultura Fiscal II

Está en juego la civilización. En el contexto de crisis sistémica del modelo económico insostenible, ineficiente, depredador, injusto e insolidario la fiscalidad ecológica y social se presenta como una propuesta imprescindible para frenar la crisis de civilizatoria, para avanzar hacia la igualdad. Hablamos de sostenibilidad dura, no de componendas, hablamos de transformar la economía en otra economía. Hablamos de tocar las narices al capital.
La idea fiscalidad ecológica y social nace con carácter positivista, es una propuesta verdaderamente de izquierdas, dice: hay que cambiar las leyes a fondo para ir a la raíz del problema. No se plantea en el sentido de Robin Hood, no se trata simplemente de quitarle al rico para dárselo a los pobres, actúa sobre la función de la propiedad, no sobre la propiedad misma. Lo que es tuyo es tuyo, diríamos, pero lo que haces o dejas de hacer con lo tuyo afecta a la sociedad, si la afección es positiva, crea bienestar social serás favorecido, si la afección es negativa, crea malestar, serás gravado.
Si hoy el modelo capitalista ha producido desequilibrios y fracturas sociales gravísimas, ha expoliado recursos no renovables, ha convertido territorios y culturas en parajes colonizados por el capital y sus agentes (Andalucía es un ejemplo paradigmático en el marco español), ha encontrado formas sutiles de dominación de la mujer, y ha engrosado la pobreza y el capital al mismo tiempo, no hay mas remedio que hacerle frente.
Definamos los objetivos esenciales de una Nueva Cultura Fiscal:
- Dotar a las personas de una Renta Básica digna.
- Elevar la calidad y cantidad de los servicios sanitarios, educativos, sociales y culturales que la ciudadanía recibe de las administraciones públicas.
- Conseguir la igualdad de género en el ámbito productivo.
- Hacer decrecer el uso de recursos materiales y territorio.
- Conseguir 0 emisiones y 0 residuos.
- Limitar la colonización de territorios por parte de empresas globalizadas.
El primero de los objetivos trata de evitar la pobreza y dotar a las personas de capacidad de negociación frente a condiciones e imposiciones laborales indignas. Se trata de poder decir no a la explotación laboral.
El segundo trata de reforzar la función del estado como garante del acceso a servicios esenciales, son los derechos constitucionales colectivos.
El tercero debe actuar dentro del sistema económico para favorecer el empleo y la igualdad de salarios de hombres y mujeres.
El cuarto busca la eficiencia y el incremento de la productividad reduciendo los insumos. Se trata de desmaterializar la economía.
El quinto apuesta por cerrar los ciclos de producción, al igual que la naturaleza lo hace en sus procesos metabólicos.
El sexto busca limitar el expolio de unas regiones sobre otras y del capital sobre el territorio y sus habitantes.
Fijados los objetivos podemos hablar de los principios de actuación en el marco de una nueva cultura fiscal:
- Principio de finalidad: Relacionar el ingreso con los gastos. Toda recaudación proveniente de un impuesto o tasa ha de tener carácter finalista. Debe conocerse anticipadamente donde y para qué va dirigido y sirve lo recaudado.
- Principio de progresividad: La proporcionalidad del gravamen o la desgravación debe estar relacionada con el tamaño de los ingresos o beneficios individuales o societarios.
- Principio de externalidad: La generación de emisiones y residuos ha de ser gravada proporcionalmente a la cantidad y tipo de materia excretada.
- Principio de igualdad de género: El diferencial de salarios hombre-mujer y el diferencial de empleos hombre-mujer en una empresa ha de ser tasado y relacionado con las imposiciones o las desgravaciones fiscales.
- Principio de justicia retributiva: El salario medio ponderado en una empresa ha de ser un indicador de justicia retributiva a relacionar con la carga impositiva o los incentivos fiscales.
- Principio de eficiencia productiva: Los balances de materia y energía en el ciclo completo de un producto han de ser tenidos en cuenta fiscalmente.
- Principio de servicios ambientales: Las actividades que generen externalidades ambientales positivas han de ser retribuidas fiscalmente.
- Principio de uso del capital inmobiliario: El capital inmobiliario incrementará su carga impositiva cuando no esté puesto al servicio de las necesidades sociales.
- Principio de equidad territorial: Las empresas e individuos deben declarar sus beneficios en todos los territorios donde radique al menos una parte de su actividad, sea producción, transformación, o comercialización, independientemente de la ubicación del domicilio societario.
Obsérvese que cada uno de estos principios puede derivar en un nuevo indicador fiscal y económico, tanto a escala empresarial como a escala macroeconómica.
Desde este punto de vista una Ley de Economía Sostenible resultará una declaración de intenciones, aunque asigne inversiones a sectores como el de las renovables o la movilidad sostenible, y se quedará en la superficie de los problemas sociales y económicos. Las comunidades autónomas y el Estado disponen de tres instrumentos legislativos esenciales para intervenir en los flujos económicos, la Ley de Hacienda Pública, la Ley de Presupuestos y la legislación de Contratos Públicos. Es sobre esos tres marcos legislativos sobre los que una Nueva Cultura Fiscal pide intervenir.
Otros asuntos quedan pendientes, tienen que ver con la opacidad de las sociedades, la responsabilidad jurídica de los individuos societarios, la trasparencia en el movimiento de capitales a nivel global o los paraísos fiscales. Cuestiones en las que la Unión Europea tendría mucho que decir.
Continúa de: Por una Nueva Cultura Fiscal I
LIDERAZGOS

Por Concha Caballero en PARALELO 36
Suele decir Amelia Valcárcel que a ellos “les pone” el poder. O sea, que hay una conexión invisible, pero real, entre la ostentación de poder y los atributos sexuales masculinos. Al parecer, los hombres viven con verdadera fruición ese momento en que pueden usar su autoridad de forma indiscutida, aunque sea injusta o arbitraria.
Discutir, por tanto, el poder de algún político es mucho más que poner en cuestión su capacidad de acción o lo atinado de sus decisiones. Negarles la autoridad es casi una forma de privarlos de su masculinidad y su esencia.
No hay nada que “ponga más” a los políticos actuales que la palabra liderazgo. En sus títulos oficiales ostentan el nombre de secretarios generales o presidentes, pero el término con el que realmente desean ser denominados es como líderes. El liderazgo implica, no sólo un nombramiento formal, sino un reconocimiento entre el colectivo al que representan, un estatus superior de discernimiento, una imbatibilidad en las propuestas, un halo similar al que en la santidad orla la cabeza de los elegidos. Ser líder, además, comporta ser único, reconocible y esencial. Los puestos directivos pueden compartirse pero el liderazgo necesita ser absoluto, reconocible y único.
Manuel Chaves conocía perfectamente esta debilidad de los políticos andaluces y convocaba, con cierta regularidad, cumbres de líderes de las que nunca se obtuvieron ningún tipo de resultados pero que tenían un alto valor simbólico, ya que los jefes de las tribus andaluzas -todos masculinos y únicos- reconocían mutuamente su autoridad y liderazgo. El nuevo presidente de la Junta no ha descubierto todavía estos ritos de reconocimiento y ha abierto interrogantes sobre su propio liderazgo, sin darse cuenta de que en política la bicefalia es equivalente a una peligrosa enfermedad.
Sin embargo, este debate sobre el liderazgo no es privativo de la política andaluza. En medio de la mayor crisis económica de la historia de la democracia y de los mayores casos de corrupción conocidos, el debate sobre el liderazgo está sirviendo de cortina de humo para evitar debates profundos y medidas eficaces. En vez de aportar soluciones, propuestas y medidas, las energías se consumen en determinar la falta de liderazgo de Zapatero frente a la crisis o la de Rajoy frente a la corrupción.
Es posible que la emergencia de estos debates tan superficiales sólo respondan a la atonía social, a la inmensa decepción que la política está causando en la mayor parte de la ciudadanía. En suma, a la desesperanza.
Dicen los estudiosos del tema que para construir nuevos liderazgos es necesario ver los espacios vacíos, las demandas sociales, los huecos. También advierten que cuando estos espacios son muy amplios se produce el caldo de cultivo del que pueden surgir liderazgos autoritarios, sectarios y antidemocráticos. Por eso urge ocupar la silla vacía de tantos deseos incumplidos: el liderazgo de la honradez política e intelectual, el liderazgo del desarrollo sostenible, el liderazgo de la esperanza en el futuro, el liderazgo del compromiso social…
Pero nuestros políticos actuales no quieren ver nuevos caminos. Todas las semanas, a la misma hora -como si se tratase de un rito ancestral- se enfundan el traje de batalla y se enzarzan en los Parlamentos en una predecible batalla de viejos gladiadores que ya han olvidado cuál fue el origen de la contienda.
Artículo publicado en El País Andalucía
SOLCHAGA Y LA IMPOTENCIA DE LA IZQUIERDA

por Francisco Garrido en PARALELO 36
Decía Zizeck en una reciente entrevista en Democracy Now: ”a veces tengo la extraña idea paranoica de que tal vez esta crisis haya sido fabricada para que la gente viera que aún con crisis, la izquierda no tiene realmente una respuesta global”. Y viendo las cosas que dice y hace la izquierda oficial española, es como para tener dudas sobre esa explicación paranoica de la crisis que nos sugiere Zizeck. Vean sino lo que acaba de declarar uno de los intelectuales orgánicos de la socialdemocracia española, el pequeño navarrico, o sea Solchaga : “a cobertura de la situación de desempleo es ”muy generosa”, ya que la ciudadanía se toma como si fuera una “beca” que “espera agotar antes de buscar otro trabajo”.
Esto significa que en la España actual hay trabajo pero no trabajadores y que los millones de personas que no cobran nada o muy poco están esperando agotar la ayuda para buscar trabajo. De ser cierto lo que afirma Solchaga el 1.118.300, de hogares (9 de cada 100 en España y 13 en Andalucía) que según el INE ya no reciben ninguna renta del trabajo, están tranquilamente esperando que se les acabe el paro para ponerse a buscar trabajo. Ignora también el navarrico que más del 84 % de los parados españoles no reciben ni orientación ni formación durante el desempleo. Para Solchaga tampoco quieren buscar empleo los 836.529 desempleados clasificados por el SPEE como de alta ocupabilidad. Y qué decir del más de millón y medo de parados que no cobran nada: ¿tampoco estos buscan trabajo? ¿Hay alguna tasa mayor de demanda o de empleo entre los que no cobran con respecto a los que cobran? Claramente no, pues aquellos que no cobran desempleo están situados mayoritariamente en la escala del SPEE como de baja ocupabilidad ( la mayoría de los parados están claisificados como de media ocupabilidad).
Este eminente economista ya dijo en su momento que había que eliminar la legislación y la planificación pública sobre el suelo y entregar al mercado la regulación urbanística, casi lo cumple. Pues este ex ministro socialista vuelve a la carga con los pisos y la reforma del mercado laboral, La salida de la crisis consiste para él, en más de lo mismo; ladrillo , perdida de derechos laborales, y cargar los costes sobre las rentas del trabajo. Así ha declarado : “liberalizar los sistemas de alquileres ,reequilibrando una legislación que está a favor del inquilino, y una reforma laboral. Reitera que ésta es “inevitable”, y sugiere “redistribuir” el coste del despido, de manera que “los que no tienen ningún día por tiempo trabajado, tengan ocho o diez, y los que tienen 45 tengan alguno”. Marx decía que no había que distribuir la pobreza sino la riqueza pues este dice lo contrario, lo que hay que distribuir es la prestación por desempleo. El “ricachón” que cobra 45 días que comparte la prestación con el pobre que no cobra. Nada de impuestos, ni de control de lo sueldos de los ejecutivos o del inmenso fraude fiscal , nada. Esto es lo que podemos llamar “transferencia de rentas interdesempleados”
Según se desprende de las propuestas de Solchaga, España es un paraíso de las prestaciones y gastos sociales. Un lugar donde la gente no busca trabajo por que vive tan bien a costa del gasto social ¿Es esto cierto?.España dedica sólo un 38% de su PIB al gasto social , muy por debajo de países con tasa de paro muy inferior como Dinamarca ( 50%), Italia, ¡con Berlusconi¡ (48%), Francia , ¡con Sarkozy¡ (52%), Portugal (45%, Reino Unido (44%) y hasta Grecia y Chipre ( 43%) están por encima de España. En el Estado español sólo el 10% de los niños y niñas tiene acceso a la escuela infantil. en Suecia el 58%.Según las cifras de Eurostat (la agencia de datos de la Unión Europea), España es el país más desigual de la Unión Europea. El Coeficiente Gini (que mide el grado de desigualdad de un país) es el más alto de la UE y la distancia en el nivel de renta entre el 20% de la población de renta superio y el 20% de la población de renta inferior (la mayoría de clase trabajadora no cualificada) es la más elevada de la UE. España tiene la carga fiscal más baja de la UE ( 36% del PIB) cuando el promedio de la UE es del 46% del PIB. El 20 % que más gana en España tiene la suerte de vivir en el país del UE que menos gravan fiscalmente las rentas altas.
Al final va a tener razón Zizeck y tendremos que abandonar las explicaciones ecológicas y sociales de la crisis y aceptar que esta es solo un macabro juego de los poderosos para demostrar que no hay alternativas a su dominación. Si la izquierda dice cosas como las que dice Solchaga, para que necesitamos a la derecha. ¡Apaga y vámonos! Solchaga pertenece a la larga saga de economistas discípulos de Quintana y Rojo, gentes que se auto arrogan ser los “autores intelectuales” del “milagro económico español” (lean al histérico de Velarde y lo comprobaran). En ese milagro no tuvieron nada que ver los millones de emigrantes españoles a Europa , ni los millones de turistas de Europa que vinieron a España. Ellos desde el Banco de España (servicio de estudios, claro está) y desde la Facultad de Económicas fueron los responsables. Pues que respondan ahora también. Que los Boyer , Solchaga, hagan, como recuerda Vicente Navarro, lo que hizo Greespan, y que pidan perdón. Y si no, que se callen y no jodan más con sus criminales y estúpidas patrañas.
REVISTA DIGITAL P36 - 1ª octubre

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ÁGORA EN ANDALUCÍA

Amanecía. Arrebujado con otros de su especie sobre un suelo de vegetales tiernos, notó en la espalda un aire fresco que le traía un clamor de naturaleza indómita. La luz crujía anaranjada sobre las piedras de la entrada de la cueva. Al erguirse y ver dormidos al resto del clan, se sintió identificado con ellos. Ya afuera, el primer desperezo le trajo el hambre. Calmaron la necesidad unas bayas ásperas y dulces recolectadas con urgencia en los arbustos de la suave pendiente. Pausados y cautos, el resto de congéneres salían del refugio. Cruzaban miradas, gestos y gruñidos.
Abajo, el río se recostaba en el solaz del valle. En la laguna, reflejos de sol trazaban caminos de agua dulce. Más tarde, tras preparar con toda intención unas piedras afiladas, descendió con la horda hasta el remanso. En la orilla, acuclillado, consciente de su imagen en el agua, sus manos como un cuenco le dieron de beber. El cabrilleo del lago en el medio día solar le indujo a levantar la cabeza hasta el horizonte para mirarlo en su plenitud. La contemplación le provocó una sensación armoniosa de sosiego. El homínido, inconsciente de cualquier rasgo de humanidad, sintió el deseo de contener la belleza. Curioso, miró al cielo. Durante un brevísimo instante la redondez brillante del disco solar multiplicó su sensación placentera. Entonces, una luz cegadora se apoderó de su retina nublándole la vista por algunos segundos. Su espíritu tembló con un temor desconocido.
Muchos, muchísimos miles de años después, el calor solar convertido en viento movía las panémonas mesopotámicas, y las vestales encendían el fuego utilizando copas metálicas cónicas enfocadas al sol. En el siglo V a.d.c. Sócrates hablaba de lo que hoy es uno de los principios del bioclimatismo: la orientación preferente de las edificaciones y su relación con la trayectoria y ángulo de incidencia de los rayos solares. Unos dos siglos después, cuenta la leyenda que un sabio griego llamado Arquímedes ideó un ingenio bélico formado por espejos cóncavos que concentraban los rayos solares y, como un arpón inmaterial e incendiario, los lanzaba contra las naves romanas que asediaban Siracusa incendiándolas. Otros sabios, como Tolomeo o Hiparco, utilizaron los rayos para contribuir al desarrollo de la geometría y a la invención de la trigonometría en las regiones del Nilo. Eratóstenes, en el III a.d.c., curioso y observador, mirando la longitud de las sombras, el ángulo altura solar, y contando estadios entre Alejandría y Siena pronosticó la redondez de la tierra y calculó su diámetro con asombrosa precisión. Tal demostración de inteligencia del director de la biblioteca de Alejandría tuvo lugar dieciocho siglos antes de que Galileo se retractara de una científica, pero irreverente, aseveración: que la tierra era redonda y giraba en torno al sol. Ya en el 1600, la luz cegadora había quemado a Giordano Bruno en una pira romana.
Este fin de semana he visto Ágora, la última película de Amenábar. Una recuperación cinematográfica del cine grandioso, recuerda a Cecil B. de Mille y a la Guerra de las Galaxias. Sí, puedo hacer alguna crítica, pero no la haré porque me parece débil frente a los grandes mensajes que trasmite. Me alegra que esté siendo vista por millones de personas. La Ciencia frente a las religiones, la necesaria separación iglesia estado, la duda frente a la creencia, la filosofía frente al oscurantismo. Todo representado por la mujer Hipatia.
Una escena me pareció conmovedora. Hipatia persigue el conocimiento, ¿nos engañan los sentidos?, ¿qué y cómo se mueve, la tierra, el sol, los astros? La elipse lo explica, ella lo descubre y justo un segundo después se pregunta si tal vez no esté equivocada. Eso es la ciencia: el reino de la duda. Mil doscientos años después Kepler le da forma matemática al movimiento de los planetas entorno al sol. La predicción de Hipatia.
Andalucía debería tomarse en serio la única salida viable y autónoma a la crisis energética y climática que vivimos, aumentando el uso de las renovables, la eficiencia energética y promoviendo la investigación técnica y científica en este campo. El fruto de la ciencia de los siglos XVI al XX, desde el horno solar de Lavoisier, hasta la invención del las células fotovoltaicas, las células de combustible, y las aplicaciones de las leyes de la óptica, la termodinámica, la dinámica de fluidos, y del vasto conocimiento químico y bioquímico a los nuevos ingenios solares impedirá una nueva ceguera, mas turbadora y menos momentánea, que la de nuestro ancestral antepasado. El camino recorrido habrá merecido la pena. Hipatia no debe sufrir un nuevo sacrificio.
EL PARQUE DEL MILENIO COMO VALOR ECONÓMICO

Con la creación de este parque, el atractivo de Granada se vería enormemente reforzado, y eso actuaría como un imán sobre todo tipo de inversiones. El marco incomparable en el que situaría el Parque del Milenio en Renfe, rodeado por unas vistas impresionantes sobre el Albaicin, La Alhambra y Sierra Nevada, lo convertirían en el escenario perfecto para todo tipo de actos multitudinarios, tanto culturales, deportivos como sociales, y darían a esta ciudad una proyección impresionante, ya que marcos de esta categoría tenemos en Granada (como el mirador de San Nicolás) pero sus dimensiones y su uso son muy limitados.
Es el momento de que políticos de todas las ideologías actúen con visión de futuro y responsabilidad, que sepan ver todo lo que pueden perder si no se aprovecha la oportunidad única que nos brinda la reutilización de los terrenos de la Renfe, y lo poquito que se ganaría si se convierte éste espacio en otra zona mas de edificios, hoteles y parquecillos enclenques sobre aparcamientos subterráneos.
Si queremos ser grandes hay que actuar con grandeza. La creación de este Parque Central sería una obra a la altura de la celebración del Milenio y es seguro que si se hace realidad, dentro de otros mil años Granada recordará en los libros de historia a aquellos que apoyaron esta idea y la hicieron posible.
Por una Nueva Cultura Fiscal - I

Sabe la lingüística que el sentido de las palabras depende del marco conceptual, o cognitivo, en el que se arrojan. La práctica política diaria requiere un trabajo previo de creación de marcos ideológicos, lugares comunes donde las palabras que transportan ideas tengan el sentido deseado.
Dice Ibarra, el ex de Extremadura, que el joven socialismo del PSOE tiene ideología pero no tiene ideas. No lo veo así, mas bien es que las ideas erráticas que tiene son producto de una carencia sustancial de ideología. Un partido sin ideología es un partido sin rumbo. Después está la acción política, donde las ideas se expresan. Las ideas encajan en la ideología cuando son coherentes con ésta, o utilizando una terminología de la física, cuando son consistentes. Una idea es un nodo en una red ideológica.
El liberalismo galopante ha creado prácticamente todos los marcos conceptuales de la política actual, su ideología es claramente perceptible cuando usan las palabras libertad, riqueza, crecimiento, bienestar, progreso, prosperidad, fiscalidad, impuestos, igualdad, solidaridad, y así un sin fin de términos cuyo significado ha dejado de ser ilustrado y progresista, de izquierdas y científico. En los marcos conservadores estas palabras representan creencias que no se cuestiona.
En materia económica, ni el gobierno estatal por activa, ni el autonómico por pasiva son capaces de hacer que la sociedad reflexione sobre las causas de su malestar. Si no, ¿cómo se explica el triunfo de opciones implicadas en corrupción urbanística? ¿cómo se explica que las posiciones derechistas causantes de la crisis actual triunfen electoralmente?
El caso del debate actual sobre los impuestos es un ejemplo. Es la derecha la que tiene reforzado su marco de debate. Cualquier cosa que digamos caerá en él y su respuesta será aplastante e indiscutible. Simplificando: subir los impuestos frena el crecimiento económico y destruye empleo. Han sido decenios de políticas fiscales neocons, decenios de religión económica única y verdadera.
El planteamiento de reforma fiscal del gobierno ZP comete varios errores fácticos.
1. Pretende ser reversible, bajaran los impuestos, dicen, cuando salgamos de la crisis. Olvida que la crisis está incrustada en el modelo y que los paños calientes solo son transitorios. No fuerza el cambio de modelo energético y productivo, que está apaciblemente en el centro del huracán.
2. No fomenta externalidades sociales positivas. Se delega el crecimiento del empleo a criterios de libre mercado sin que la nueva carga impositiva tenga como fin la inversión en sectores con futuro.
3. Sube el IVA de forma generalizada porque baja la inflación, de este modo el consumo no se resiente. Pero no es un incremento o mantenimiento del consumo de productos materiales lo que necesitamos, sino mas eficiencia productiva. Resumido: mas beneficios inmateriales con menos recursos materiales. Mas empleo con menos insumos. Lo que necesitamos es desmaterializar la economía.
4. El afán es recaudatorio y, salvo para poder afrontar el gasto en desempleo, lo que supone un cierto grado de resignación, no se observa ningún carácter finalista.
5. Son las rentas medias las que soportarán la carga impositiva.
La evidencia de reforma circunstancial y errática es tal que no engaña a nadie. El gobierno, como no asume su parte de responsabilidad en la crisis actual, no actúa para salir de ella, solo confía en la economía globalizada. Está a verlas venir, por eso Zapatero dice: “gobernar es también improvisar”.
De este modo, el PP ha encontrado de repente un filón para el contraataque político jugando en campo propio. Un campo en que la igualdad fiscalidad = impuestos no se discute, y los impuesto son de por sí malignos.
Como hablamos de fiscalidad, bueno es recordar que la palabra fisco alude a la cosa pública, sin la cual no serían posibles ni la educación, ni la sanidad, ni las infraestructuras, ni las condiciones de posibilidad para la convivencia democrática pacífica, ni otras muchas cosas que van desde los parques y jardines hasta la conservación del patrimonio histórico, desde los centros de acogida de menores hasta la asistencia a dependientes, desde el mantenimiento de las bibliotecas hasta la promoción de la creatividad, desde la defensa de los consumidores hasta la justicia misma; utilizando estos conceptos con mayúsculas, claro está, y entendiéndolos socialmente irrenunciables, ya se materialicen con calidad o con desidia.
Tenemos que recordar esto porque el concepto fiscalidad ha adquirido connotaciones despectivas indelebles; ese es el marco de la derecha, ese es el marco del capitalismo.
El capital, que es poder, es capaz de armonizar voces. Voces corales que hacen que la clase política que manda, en ocasiones, preste oídos más a “la cosa privada” que a “la cosa de todos”, a los grupos económicos de presión que al bien colectivo. El coro del mercantilismo es poderoso y no admite la polifonía. Dicho esto, y como gobernar es básicamente decidir qué y para qué, con cuánto y de dónde, o, lo que es lo mismo, aplicar ideología para obtener el ingreso y para distribuir el gasto, la fiscalidad debería ser un permanente frente abierto contra la ley de la selva, auspiciada por el ultraliberalismo económico que es la doctrina liberticida de la ley del más fuerte.
Es por ello que propongo un marco de acción política diferente al marco capitalista, démosle nombre, llamémosle Nueva Cultura Fiscal.
Aquí, en ese espacio, fiscalidad no significa recaudación, significa promoción. Significa gobierno, no poder. Diagnosticados los males de la economía, una reforma fiscal, basada en una nueva cultura fiscal, debe ir a la raíz del problema. Si la crisis es social, económica, ambiental, especulativa, en definitiva crisis civilizatoria, el modelo fiscal ha de cambiar de raíz. Hagamos de la fiscalidad un acto de civilización.
AÍMONOCE

-En mi país -dijo Alicia, que todavía jadeaba un poco al hablar-, cuando se corre durante algún tiempo en una determinada dirección se suele llegar a alguna parte.
-Tu país debe ser algo lento -comentó la Reina-. Aquí tienes que correr a toda velocidad para poder permanecer en el mismo lugar…”.
Alicia a través del espejo (Lewis Carroll) Si Zapatero hubiese sustituido en sus lecturas estivales los tochos de Stieg Larsson por la Alicia de Carroll, él y nosotros habríamos salido ganando. Porque quizás haría política económica desde el lado correcto del espejo. Entre las diversas situaciones por las que pasa Alicia en su viaje al mundo tras el espejo, dos resultan especialmente apropiadas: el encuentro con Humpty Dumpty y la carrera con la Reina Roja. El primero nos muestra el limitado poder del poder, valga la redundancia. El segundo, que el sentido común puede ser nuestro peor enemigo. Al presidente del gobierno le será familiar la tesis del humano ovoide (o del huevo humanoide), de que las palabras significan… lo que el que manda quiera que signifiquen. Por ejemplo, se puede decir que no se modificará el impuesto sobre la renta, para a continuación eliminar la de reducción lineal de 400 € sobre la cuota del IRPF; declarar que son los ricos (¿o eran los poderosos?) los que pagarían más, aunque eso no significa reimplantar el mismo impuesto sobre el patrimonio (el que pagaban el 4% de los que más propiedades tienen) que eliminó en enero de ese año. ¿Querría decir en este nuevo mundo la palabra “poderoso” lo que en el viejo venía a ser “consumidor”? Porque por lo que opta es por subir dos puntos el IVA. Se puede culpar de la crisis al “capitalismo especulador” y dejar intocadas las SICAV (las sociedades instrumentales para la compra/venta de activos financieros), con el argumento de que estos capitales “huirían”… Aun reconociendo que más que contribuir a financiar la inversión aumentan la volatilidad y los riesgos de los mercados financieros. Mientras tanto, las PYMEs tributan por sus beneficios veinticinco veces más que las SICAV. Por último, si el que manda dice que la culpa de fondo es del modelo productivo, y que hay que cambiarlo priorizando el conocimiento y la sostenibilidad, se hace, aunque sea reduciendo los presupuestos para I+D en un 37% y los correspondientes a las políticas ambientales en un 14%. Sin embargo, el poder tiene límites. A Humpty Dumpty (que no dejaba de ser un huevo) le dio por encaramarse a un muro, pasear por él, con la seguridad del apoyo del rey: “si me caigo, enviará a todos sus caballeros para que me recompongan, me dio su palabra”. Como sabemos, es más fácil freír un huevo que desfreírlo, romperlo que recomponerlo… así que de poco le sirvió al pobre Humpty el compromiso real. Para luchar contra la entropía hace falta algo más potente que las palabras, y la crisis no la van a conjurar el G20 a golpe de declaración “restauradora de la confianza”. El poder del poder está limitado… al menos, por la entropía. De todos modos, la pregunta es por qué quiere el gobierno socialista subir los impuestos. En realidad, tanto por sus declaraciones como por sus acciones, el objetivo parece ser reducir el déficit público. Si estuviesen persiguiendo fines redistribuitivos, o modificar los incentivos del mercado, no elegirían una cesta de impuestos tan claramente recaudatoria. Además, no estarían negociando con grupos parlamentarios a todas las bandas, para quedarse con la combinación que acepte el grupo que sea. Reducir el déficit es lo mismo que pide el PP, con su fórmula de austeridad y apretarse el cinturón “como una familia” (qué pavoroso ver el Estado como una familia, aunque deberíamos estar acostumbrados viviendo en una monarquía). La diferencia está en el reclamo electoral escogido por cada partido: para el PSOE es mantener la protección social (lo que implica reducir otros gastos y aumentas los ingresos vía impuestos), mientras que Rajoy opta por bajar los impuestos (y por consiguiente, una mayor bajada del gasto público). La estrategia del PP no sorprende: sigue las reglas de su lado del espejo. Quien está descolocado es el gobierno socialista. Zapatero anunció (aunque bien pudiera ser una errata, o una improvisación/adaptación/invitación a la concertación) que la subida de impuestos será temporal. O sea, que durante la crisis se suben los impuestos, y cuando escampe, los bajará. Una lógica más contable (¿será la aportación de Salgado a la economía política española?) que económica, sobre todo para quien en algunas ocasiones reivindica a Keynes. Es keynesianismo… ¡especular! Quizás ésta sea la razón inmediata de la marcha de Jordi Sevilla. Si necesitó dos tardes para explicar la diferencia entre progresivo y regresivo, ¿cuánto le llevaría la Teoría General de Keynes? La propuesta del gobierno tiene todo el sentido común: el gasto público lo tiene que sufragar alguien, ahora es más necesario que en la época de bonanza… luego recaudemos más incrementando temporalmente los impuestos. Pero lo que le sobra de sentido común le falta de sentido económico. El keynesianismo de Zapatero es como la carrera de la Reina Roja: la economía puede correr lo que quiera con más gasto público, pero al financias éste con impuestos… se desplazará el suelo del gasto privado en sentido contrario del público, compensándose. Y cuanto más se corre, más veloz se desplaza el suelo. Como subir unas escaleras mecánicas a contramano. El núcleo de la política económica keynesiana no es que el gasto público ayuda a salir de las recesiones, sino que es el déficit presupuestario (es decir, el gasto público financiado con deuda) el que sostiene el incremento de la demanda efectiva necesario para impulsar el crecimiento. Claro que esta deuda habrá que pagarla en algún momento, pero como dijo aquel, en el largo plazo… todos muertos. Tan keynesiano es invertir en un estado del bienestar al modo de Roosevelt (o ahora Obama), o en desgravaciones fiscales a los ricos e incrementos en los presupuestos militares, como Reagan (aunque éste complicó las cosas con la política monetaria durante un tiempo). Lo que propone Zapatero (más impuestos en la recesión, y reducción de impuestos durante la bonanza) es procíclico y antikeynesiano. Y si insuficiente es el keynesianismo… cuánto más lo será tomar como modelo el Keynes del otro lado del espejo. Evidentemente se podría hacer una política impositiva coherente, y que ayudara a dar más solidez a nuestra economía. La cuestión está en no tener como objetivo la recaudación a corto plazo, sino introducir incentivos al cambio de la economía: internalizando costes ambientales (veremos en qué queda el nuevo globo sonda del supuesto ecoimpuesto sobre los combustibles), desincentivando la especulación financiera (equiparando los beneficios procedentes de operaciones de compraventa de activos financieros a los que producen las PYMEs con su actividad), procurando hacer más equitativa, si no más justa, la tributación… Y algún día habrá que hablar que hay vida más allá del keynesianismo. Alicia volvió a su lado del espejo, con un fuerte dolor de cabeza. “Al menos esta reina no corta las cabezas”, se consoló. Al otro lado, la Reina Roja seguía corriendo… para no moverse.
REVISTA P36, septiembre 2009

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LO FUNDAMENTAL Y LO SUPERFLUO

por Concha Caballero en PRALELO 36
Realmente la crisis vino en el momento más inoportuno para las políticas sociales. Después de veinticinco años postergando este debate se había iniciado tímidamente la necesidad de contar con sistemas de protección social completos, acordes con un estado que se proclama democrático y social. Las reformas de los estatutos (tan injustamente denostadas) plantearon nuevos derechos sociales que avanzaban en esta senda. El más decidido fue el Estatuto Andaluz al proclamar el derecho a una renta básica para asegurar los ingresos imprescindibles de toda aquella persona que careciera de otras fuentes de subsistencia. Y en estas…llegó la crisis.
La cobertura social española, tras treinta años de democracia, se encuentra muy por debajo de la europea. Mientras que en la Unión Europea el gasto medio social alcanza el veintisiete por ciento del PIB, en España apenas alcanza el veintiuno por ciento. Los intentos de construir en serio un estado social, por ejemplo, a través de la ley de dependencia, han quedado desdibujados después por el electoralismo más ramplón de los cheques bebé o de la devolución de 400 euros a los contribuyentes, sin límites de renta y sin objetivos de ninguna naturaleza. Mientras que a las nuevas políticas sociales como la ley de dependencia, se les asignó un corto presupuesto de poco más de mil millones de euros, los cheques mencionados, suponen un gasto de ocho mil millones anuales. Un verdadero desatino en términos de política social.
La realidad, sin embargo, llama a nuestra puerta con esta crisis de una forma más cruda de lo habitual. Un millón seiscientas mil personas se encuentran en la actualidad paradas y sin ningún tipo de ingresos. Ante esto el gobierno ha aprobado un decreto de ayudas absolutamente insuficiente que apenas si va a atender –cuando su aplicación sea completa- a un quince por ciento de las personas que se encuentran en esta desesperada situación. Argumenta, el gobierno, que su disponibilidad presupuestaria es cada día más pequeña y que solo habían previsto cuatrocientos millones para esta medida.
En cualquier casa, cuando llega una situación de emergencia, se prescinde de lo superfluo para atender lo fundamental. Es, por tanto, el momento de modificar el gasto social y las políticas fiscales. Reconocer que ha sido todo un despropósito, en medio de esta crisis económica, la supresión del impuesto sobre el patrimonio cuya recaudación hubiera bastado para cubrir las ayudas al desempleo sin limitación alguna. Es el momento de suprimir la desgravación de cuatrocientos euros, insignificante para las rentas medias y altas, y de la que están excluidas precisamente las personas con menos ingresos. Es necesario que entre el gobierno central y las autonomías se llegue a un gran acuerdo político para que ni una sola persona en nuestro país, se encuentre en situación de completa desesperación. Y es necesario que paguen más los que más tienen –que además coinciden con los que más han ganado-; que este principio no es una frase obsoleta y desprovista de sentido; no es ni siquiera la bandera de la izquierda política, sino un mandato democrático y constitucional.
BANDERAS ANDALUZAS PARA LAS PERSONAS INVISIBLES

Por Rafa Rodríguez en PARELO 36
Las aterradora situación de paro que sufre Andalucía, la mayor de toda Europa, contrasta con la nula presencia de los parados y paradas en los medios de comunicación.
La contundente realidad de 1.000.000 de parados, el 25% de la población activa, no se refleja de forma estructural en la información diaria que los medios proporcionan. Los Parados sólo existen en las estadísticas de la prensa escrita o en algunos programas de la televisión en forma de realty shows.
No cuesta mucho imaginar que el millón de parados y paradas andaluzas arrastran millones de tragedias cotidianas que sin embargo no constituyen noticias. No es sólo la angustia por la incertidumbre de volver a encontrar trabajo, por haber acabado el subsidio, o estar apunto de ello, o por ser absolutamente insuficiente porque el empresario hizo trampas a la hora de declarar a la Seguridad Social las horas trabajadas, es también la dificultad extrema para pagar la hipoteca, el hundimiento de la autoestima o el aumento de la conflictividad familiar.
Sin embargo, en los medios de comunicación parece que la vida sigue como si nada de esto fuera realidad. Los titulares tratan sobre los mismos temas que el año anterior o que el otro. Ni siquiera EREs tan importantes para Andalucía como la de Roca en Alcalá o la de Ercros en Huelva han constituido hitos informativos.
Tal vez una explicación estribe en la inexistencia de movimientos sociales de parados. Los medios de comunicación van a ignorar esta incómoda realidad a no ser que se transforme en un conflicto visible. ¿ Y cómo se explica que esto aún no haya sucedido?. Una causa es la enorme desconfianza que se ha gestado en las últimas décadas sobre la utilidad de las actitudes colectivas. No se trata ya de la desconfianza sobre los partidos, que es obvia, ni sobre los movimientos sociales organizados; es incluso una desconfianza más profunda, es una desconfianza sobre el propio comportamiento de los ciudadanos cuando se comprometen con causas comunes. La gente piensa que si éste participa y gasta su tiempo en porque busca algo para el mismo; piensa que todo el mundo está en venta y que los posibles líderes se van a pasar al poder por un precio cuando tengan un nombre.
El individualismo y la despolitización de la ciudadanía, el descrédito de los sindicatos financiados desde el poder y la desconfianza de los partidos, que en estas duras circunstancias están dando un espectáculo lamentable de corrupción y sectarismos, están agudizando una compleja crisis política que se está cociendo lentamente en el imaginario colectivo.
Hemos afirmado muchas veces que esta crisis es en primer lugar una crisis política no sólo porque el sistema político no la haya impedido, ni tan siquiera advertido, sino porque el sistema oligárquico de partidos ha secuestrado por completo la iniciativa política de los ciudadanos y ha impuesto una lógica de marketing a corto plazo que no sólo no es funcional sino que es terriblemente perjudicial en estas circunstancias.
Los parados y paradas tienen que organizarse y hacer que el conjunto de la sociedad los mire y articule soluciones; que las organizaciones sociales y los partidos cambien sus prioridades y los pongan en el primer punto del orden del día; que las administraciones se adapten a nuestra realidad y vean y actúen para evitar la desesperación y el dolor. Porque esta situación, a pesar de las metáforas de brotes verdes antes de las citas electorales, va para largo.
Por eso tiene tanto valor las manifestaciones promovidas por el SAT, en las que la bandera andaluza vuelve a alzarse como un símbolo de rebeldía y lucha por la justicia. Ayer, por ejemplo, más de 1.000 personas se movilizaron en Málaga para pedir un fondo económico especial para todos los trabajadores en situación de desempleo. En estas concentraciones intervino José Antonio Pino, miembro del consejo de redacción de P36, que expresó públicamente el apoyo y la solidaridad a todas las personas que sufren el paro en Andalucía. Las banderas andaluzas, durante unas horas, rompieron el maleficio de la invisibilidad para los parados y paradas.
Andalucía necesita afrontar reformas estructurales para lograr una salida estable y sostenible de la crisis; necesita imponer la máxima austeridad en el gasto corriente de las administraciones públicas eliminando duplicidades y organismos ineficientes; necesita una nueva cultura fiscal que grave el uso de los bienes comunes, penalizando la contaminación y el consumo de recursos, que grave la especulación y el patrimonio de los que más tienen y necesita urgentemente hacer realidad el derecho a la renta básica que recoge el Estatuto de Autonomía para Andalucía, en su artículo 23 en su apartado segundo: “Todos tienen derecho a una renta básica que garantice unas condiciones de vida digna y a recibirla, en caso de necesidad, de los poderes públicos con arreglo a lo dispuesto en la ley”. Son derechos y no operaciones de márketing sin conexión alguna con el principio de equidad como el subsidio de los 420 € sólo para los que se queden sin prestaciones a partir del 1 de agosto de 2009, lo que necesitamos. Derechos públicos subjetivos exigibles ante los tribunales y no fuegos de artificios electorales ante una situación tan dramática como la de carecer de cualquier renta.
La Renta Básica constituye un eficaz instrumento para erradicar la pobreza severa, la marginación y las situaciones extremas de desigualdad en Andalucía. La situación de paro por el que atravesamos, y las perspectivas de aumento hasta cifras desconocidas y dramáticas, a causa de la fragilidad de nuestro sistema productivo, están provocando que un gran número de andaluzas y andaluces se hayan quedado no sólo sin trabajo sino incluso sin ninguna prestación pública; es más, cerca de 300.000 familias están en una situación límite porque ninguno de sus miembros puede aportar ingreso alguno.
Además de las personas y familias enteras en paro sin derecho a subsidios hay personas en situaciones de grave riesgo social, jubiladas sin derecho a tener una pensión contributiva o que ésta es notoriamente insuficiente; por ruptura familiar donde una de las partes queda sin los medios mínimos para rehacer su vida, sobre todo en el caso de mujeres que optaron por dedicarse de lleno a la familia o con hijos pequeños a cargo, donde la ex pareja no puede o evade garantizar la pensión alimenticia; la inmigración extra o intracomunitaria, etc.
Andalucía debe emprender una profundización en el Estado del Bienestar, dando respuesta a los nuevos retos que plantea la crisis de la globalización, con nuevos derechos, nuevas responsabilidades y nuevos sujetos. La pobreza de una parte de nuestros residentes no puede ser ignorada por un Estado que tienen la naturaleza de Social y que tiene en las políticas de servicios sociales uno de sus justificantes legitimadores. Es inaplazable la aprobación de la Ley que haga realidad el derecho contenido en el Estatuto de Autonomía acerca de la Renta Básica.
La construcción nacional de Andalucía tiene, sin duda, como uno de sus principales compromisos lograr una Andalucía libre de miseria. Tenemos que gravar la renta básica en nuestra bandera para que vuelva el color de la esperanza a los que quieren volver invisibles.
EL FUTURO Y SUS AMIGOS*

De diversas maneras hipotecamos socialmente el futuro y ejercemos
sobre las generaciones venideras una verdadera expropiación temporal.
Daniel Innerarity
Hace unas semanas asistí a la conferencia de un poeta y ensayista afamado en el mundillo del ecologismo. La intervención erudita e histórica dibujó un panorama desolador del pasado tecnológico-político y sus consecuencias sobre el presente social y terráqueo. Al finalizar se abrió el turno de preguntas, levanté la mano, –me gustaría saber si, tras lo que nos ha contado, existe un espacio para el optimismo, el lugar necesario para la acción política, y si existe, dónde está.– La concisa respuesta me dejó estupefacto, –optimismo y pesimismo no son categorías aplicables a la política, dijo Riechmann.– Obviamente yo esgrimía la tradicional pregunta de la acción política de izquierdas: ¿qué hacer?, enmascarada por una solicitud de respuesta esperanzadora.
Deseaba una respuesta alegre en una sala llena de público universitario joven, una respuesta comprometida y vivaz. Tras el ascenso del ecologismo político europeo comandado por la alianza “Europa Ecológica” francesa, la respuesta plausible era –el espacio para la acción política con futuro está en la ecología política.– Pero el intelectual no se mojó, eludió el envite y potenció la desesperanza entre el público asistente. Creo que fue honrado en su respuesta, pero también que estuvo equivocado.
Tal vez la intelectualidad se haya acostumbrado a vivir entre el pasado, el presente y el mañana inmediato, tal vez ya nadie quiera apostar por gobernar la incertidumbre del futuro. Somos devorados por el día a día, nos envuelve el tic tac del reloj, desconocemos que somos tiempo futuro, que somos lo que aún no somos. Este podría ser justamente el mal de la política actual, renunciar al futuro, renunciar a las utopías colectivas, vivir en el permanente presente, gestionar o mal gestionar las emergencias sociales, económicas y ambientales. Efectivamente, hurtado el debate sobre nuestro futuro común, no hay lugar para el optimismo, único suelo sobre el que crece la esperanza política.
La vieja política que proponía mundos ideales colectivos ya no existe, ha sido engullida por el individualismo militante. Por eso, cuando la política con mayúsculas se hace repentinamente necesaria, al revolver de la esquina, en el barrio, ante el desempleo, frente a nuestras hipotecas, contra los desmanes ambientales o urbanísticos, frente a las desigualdades y discriminaciones entre individuos y géneros, ante los despidos masivos o las propuestas ultraliberales, surge únicamente como acción reactiva producto de una revelación instantánea, la que descubre que los problemas individuales son los problemas de la sociedad. No existe persona si no existe sociedad, somos coro y personaje a un tiempo, pero esta evidencia no está interiorizada en ningún actor político, sencillamente ha caído en el olvido.
Necesitamos introducir el tiempo futuro en la política, único modo de ralentizar el presente, de hacerlo reflexivo. Indagar en el futuro para marcar direcciones de acción política. Es más importante el sentido que la velocidad, son más importantes los caminos posibles que las metas. No podemos renunciar a gobernar la incertidumbre, a influir en el futuro. Necesitamos desacelerar los procesos de decisión para gobernar el futuro, “vísteme despacio que tengo prisa” cobra sentido ante el paso implacable del tiempo. Tenemos prisa por conocer el futuro, para conocerlo bien debemos de ser cautos, precavidos, persistentes, lentos, científicos. Las nuevas grandes leyes propuestas por la política para conseguir una sociedad mas justa tienen que introducir la indagación, la prospección y el pronóstico para gobernar la incertidumbre futura. La responsabilidad individual, corporativa e institucional, el principio de precaución, los mecanismos de evaluación, y los procesos de corrección de las desviaciones de los fines de las leyes deben incorporarse al sistema social junto con marcos deliberativos y participativos. Debemos caminar hacia una democracia profunda, social y parlamentaria a un tiempo.
Hay futuro solo si existe la esperanza. No es tanto que otro mundo sea posible, que lo es, como que otro mundo es necesario. Necesitamos la esperanza sustentada sobre el conocimiento, no ensoñaciones, sí acción política que tenga en cuenta el futuro.
* Invierto el título de libro “El futuro y sus enemigos” de Daniel Innerarity en editorial Paidós.
SOBRE EL PARTIDO PIRATA SUECO

VEGA, CAMBIO CLIMÁTICO Y EMPLEO*

Desde el punto de vista de la química atmosférica y el microclima, el papel de la vega de Granada como espacio que contribuye a la mejora de la calidad del aire de las poblaciones del entorno es una realidad demostrada científicamente. Su contribución a la humidificación ambiental, debido a la evapotranspiración vegetal, a la ventilación por convección natural del aire contaminado, y a la disminución de las máximas de temperatura veraniegas son factores, todos ellos, que contribuyen a paliar por sí mismos las necesidades de refrigeración artificial de las edificaciones modernas. Este hecho es ahora determinante si añadimos a las causas del aumento de la demanda energética –invernal y veraniega- unos diseños constructivos en las edificaciones que no han tenido en cuenta criterios bioclimáticos modernos ni de arquitectura vernácula.
La conservación de la Vega de Granada como espacio agrario es fundamental para frenar el crecimiento de nuestra factura energética, y por tanto de nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Si añadimos a esto los efectos que el cambio de modelo agrario hacia la agricultura ecológica tendría sobre la disminución de las necesidades de insumos energéticos, la reducción de las necesidades de transporte, y el aumento del efecto de sumidero de CO2, la vega de Granada con sus mas de 15.000 hectáreas desde Huétor Vega hasta Loja se convertiría en el principal contribuyente de la economía agraria para luchar contra el cambio climático en la provincia de Granada.
Por otro lado, potenciar la Vega de Granada implica también hablar de movilidad sostenible. Tranvías modernos, autobuses ecológicos, bicicletas e intermodalidad harían innecesario el uso indiscriminado del vehículo y aportarían un nuevo elemento de lucha contra el cambio climático y de generación de empleo estable.
El camino por andar está claro, necesitamos proteger la vega y activarla económicamente. Territorio, ayudas para la reconversión ecológica, industria agroalimentaria artesanal, marca de calidad, fiscalidad ecológica y pago a los agricultores por los servicios ambientales, reconocimiento y activación de su patrimonio cultural, ordenación de los recursos turísticos, gestión integral del agua y los residuos, movilidad sostenible, organismo gerencial integrado, son objetivos que marcarían el inicio de una nueva etapa.
Es el momento de olvidar la economía especulativa, es el momento de recuperar nuestros pueblos, es el momento de hablar de una sostenibilidad dura y profunda. Pensemos en una agrópoli y no en una metrópoli.
La transformación de la economía vegera hacia un modelo sustentable en lo social, lo económico y lo ambiental, pasa por su protección y por el impulso de la agricultura y la ganadería ecológica como eje transversal para incrementar la riqueza social y la eficiencia productiva haciéndonos poco dependientes de recursos no renovables y ciudadanos de una era solar y de los recursos renovables.
No hay que olvidar que esto supone, en tiempos de crisis económica donde el desempleo es una de las principales lacras sociales, luchar a un tiempo contra el cambio climático y acometer la crisis de valores sociales y de pérdida de empleo que no envuelve. Tenemos la obligación de conectar nuestra actividad productiva al sol.
Lo que proponemos los defensores de la Vega de Granada es internalizar nuestros beneficios sin externalizar al medioambiente ningún perjuicio. Proteger la Vega de Granada, luchar contra el cambio climático y generar empleo es posible al mismo tiempo. Es mas, es el único camino viable.
Algunos estamos cansados de oír voces políticas que dicen querer proteger la vega, pero cuando y donde gobiernan no toman las decisiones oportunas para ello. No salvo ni a IU, ni a PSOE ni a PP. Lo primero, por tanto, que hay que hacer es lograr un pacto entre las instituciones que ejercen el poder político, Junta, Diputación y Ayuntamientos, para establecer una hoja de ruta con los objetivos antedichos. Sin ese pacto las declaraciones políticas seguirán sonando a palabrería.
*En diario IDEAL de Granada, 24-06-09
EL ARTESANO DEL ÉXITO VERDE

Daniel Cohn-Bendit, el mítico "Danny el Rojo" de mayo del 68, logra colocar a una formación ecologista en el tercer lugar de Francia a sólo 35.000 votos del PSF. En Francia se dice a menudo que Danny el Rojo se ha convertido en Danny el Verde, pero después de las elecciones al Parlamento Europeo, Daniel Cohn-Bendit se ha convertido en Danny Superstar
10.06.09 Sigfried Morkowitz / París | AGENCIAS ![]()
Aunque el presidente Nicolas Sarkozy y su Unión por un Movimiento Popular (UMP) ganaron claramente los comicios con casi un 28% de los votos, la coalición defensora del medio ambiente Europa-Ecología liderada por Cohn-Bendit celebra un inesperado triunfo al haber conseguido arañar el 16,82% de sufragios.
Y no les faltan motivos: son sólo 35.000 votos menos de los logrados por la segunda gran fuerza francesa, el opositor Partido Socialista, al que igualarán en número de diputados en el nuevo Parlamento Europeo, con 14 cada uno. Un resultado que diario Libération calificó de "terremoto". En las elecciones europeas de 2004, el Partido Verde sólo consiguió un 7,45% de votos.
Según Cohn-Bendit, el éxito del domingo representa el "Día-D de las políticas ecológicas", en referencia al 65 aniversario del desembarco de Normandía. Nadie duda de que esa victoria se debe prácticamente en su totalidad al trabajo de este político de padre alemán y madre francesa y uno de los principales líderes de extrema izquierda en el mayo del 68, que estuvo a punto de acabar con el general De Gaulle.
Fue estrategia suya el construir una coalición defensora del medio ambiente que superara las fronteras tradicionalmente estrechas del Partido Verde francés. Así, abrió su alianza a figuras tan diversas como la magistrada franco-noruega Eva Joly, el activista antiglobalización Jose Bove (famoso por desmantelar un establecimiento de McDonalds en el sur de Francia como protesta por las tasas estadounidenses al queso roquefort) y Yannik Jadot, ex líder de Greenpeace France.
Y él y sus candidatos hicieron de Europa el tema de su campaña, al contrario que otros partidos, que utilizaron los comicios como una plataforma de calentamiento para las elecciones presidenciales de 2012. "Tuvimos éxito porque fuimos los únicos que hablamos de Europa", dijo Cohn-Bendit.
Además, es posible que se vieran beneficiados por una fortuita coincidencia en la programación televisiva. Dos días antes de las elecciones, France 2 emitió un documental pro ecologista del reputado fotógrafo francés Yann Arthus-Bertrand titulado Home, visto por aproximadamente ocho millones de telespectadores.
El ultraderechista Jean-Marie Le Pen, cuyo Frente Nacional apenas logró un 6,3% de votos, calificó la emisión de la cinta de "escandalosa". Y según el centrista MoDem, relegado al cuarto lugar, "el filme desempeñó un papel clave en la campaña (...) Ayudó a los franceses a decidir qué hacer con su voto", dijo al diario La Provence un portavoz del partido. Por su parte, la televisión francesa se defiende de las acusaciones de favoritismo, alegando que la emisión llevaba programada desde hace casi dos años, cuando se desconocía la fecha de las elecciones.
Ahora, el éxito de Europa-Ecología ha convertido a Cohn-Bendit y su coalición en la tercera fuerza más votada de Francia, un resultado nada desdeñable para un hombre que fue expulsado del país en 1968 y a quien se le prohibió entrar durante un tiempo por sus actividades radicales. Todavía algunos conservadores le llaman "lanzador de adoquines".
De acuerdo con la analista Sylvie Pierre-Brossolette, a partir de este momento los asuntos medioambientales adquirirán más relevancia en las plataformas de otros partidos franceses. "El medio ambiente centrará seguramente las próximas batallas", dijo a la revista Le Point. "Sarkozy ya ha tomado nota".
Otra consecuencia podría ser un cambio sustancial de las políticas de izquierda, tanto en Francia como en Bruselas. Cohn-Bendit se ofreció a formar una alianza con los socialistas y el MoDem en Francia. Además, señaló que ha hablado con los líderes del Partido Socialista Europeo para "tratar de construir una mayoría en el Europarlamento".
LOS VERDES SE HACEN FUERTES EN EUROPA:
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RONDA ESTE-CIERRE DEL ANILLO

Al menos 10 años lleva el PP pidiendo el cierre del anillo de circunvalación por una zona paradisíaca donde no hay densidad de población. La pretensión es evidente: que crezcan las urbanizaciones. Mientras tanto un 30% de las viviendas de Granada y metrópoli están vacías. Tras este tiempo, un PSOE, sin modelo de movilidad claro, entra al trapo del alcalde y pacta por lo bajini un trazado similar al que el PP propone. Un trazado que rompe la naturaleza del noreste de la ciudad, y que prácticamente cerca a la Alhambra y al Albaicín, dos de nuestros emblemas identitarios. Un anillo de una naturaleza destructiva sin precedentes en Granada.
Tras el acuerdo, no sabemos en qué mesa se produjo, el gran proyecto viario para Granada, sale a exposición pública y se abre periodo de alegaciones. Muchas de las alegaciones presentadas son contundentes y desvelan la inutilidad de la obra faraónica para mejorar los desplazamientos de las personas, los taludes de 60 metros del altura (20 plantas), los viaductos, la afección del Darro, de Jesús del Valle, de la Alhambra, de El Fargue, las falacias en el costo (dicen 180 millones de euros, pero alcanzará los 800), los movimientos de tierras, y mucho mas.
Pero sobre todo, hay que decir que la población metropolitana vive mayoritariamente en la zona suroeste, y la de la provincia en la Costa, unas 400.000 personas que no utilizarán el cierre del anillo para coches, porque tendrían que recorrer a diario la distancia de Granada a Loja, o de Motril a Málaga. Entonces ¿por qué se plantea la obra? ¿quién manda aquí? ¿a quién beneficia una infraestructura que perjudica tan gravemente a la ciudad?
La prueba de fuego es que el mismísimo patronato de la Alhambra ha puesto pegas drásticas al trazado. ¿Cómo se toman las decisiones en el PSOE granadino que ni ellos mismos se ponen de acuerdo? ¿Conoce la nueva directiva de la Consejería de Obras Públicas el proyecto y sus consecuencias?
Los Verdes, y sólo Los Verdes, hace tiempo que hemos planteado con claridad y datos la alternativa a la Ronda Este. Movilidad sostenible significa un nuevo enfoque que pasa por un sistema socialmente distribuido, intermodal, medioambientalmente poco impactante, energéticamente eficiente y generador de empleo fijo. Si lo aplicamos internalizaremos nuestros gastos en desplazamientos en Granada. Cuando cogemos un metro, un autobús, un tranvía, o usamos una red de carriles bici bien gestionada, creamos empleo en Granada. Cuando echamos gasolina a nuestros coches enviamos nuestro dinero fuera de Granada y no producimos valor añadido aquí. La verdadera movilidad sostenible generaría en Granada 4.000 empleos fijos en las empresas del metro, los autobuses, los tranvías y las redes de carriles bici, pudiendo alcanzar los 5.000 puestos de trabajo si además se potenciara la red de trenes de cercanías, ahorraría un buen puñado de millones de euros si contabilizamos el valor de las horas perdidas en los atascos, reduciría la contaminación y mejoraría la salud pública, ¿quién da mas?
Dicho esto, la alternativa a la Ronda Este/Cierre del Anillo, es el cierre del anillo del metropolitano y el eje hacia la ribera del Genil. Quedarían comunicadas mas de 20 poblaciones, el aeropuerto y los polígonos industriales mediante metro/tranvía ligero –llámenle como quieran–. Además el costo de ejecución de la obra es tres veces inferior. Pero no, nuestras autoridades, del signo que sean, no quieren a Granada, no quieren mejorar nuestra economía real, no quieren generar empleo y les importa poco el medio ambiente y facilitar la movilidad a toda la población, no solo a los conductores. Cuando digan de copiar nuestras propuestas será tarde y lo harán mal. Ellos tiene el poder, nosotros las ideas. Cada vez que ganan, Granada pierde.
*En La Opinión de Granada, 22 de mayo de 2009
LAS MENTIRAS ECONÓMICAS DE ZP
Andrés Sánchez y Mario Ortega, portavoz andaluz y provincial de Los Verdes respectivamente
Dice Zapatero en los mítines que hay que cambiar el modelo económico, "pasar del ladrillo a los ordenadores y la educación", que la salida a la crisis está en la "economía verde". Cuando se incubaba la debacle no mostraba mucho interés en este cambio. Los Verdes lo sabemos bien, incluso la exministra Narbona sufrió las iras del presidente productivista que presumía de adelantar en renta per cápita a Italia o de estar a punto de alcanzar a Francia. Era el "España va bien", ´tuneado´ por ZP. En los últimos días Zapatero ha sufrido una de sus numerosas metamorfosis: se ha convertido en el campeón de la lucha contra la crisis, el abanderado del "nuevo modelo". Pero no es eso lo que dicen sus políticas reales.
Hay mentiras... y estadísticas. Analicemos las cifras y veamos qué hace, qué ha hecho su Gobierno. Ésta será la conclusión: Por cada euro que destina al "nuevo modelo" dedica nueve a mantener el viejo. Vayamos por partes, expliquemos el verdadero Plan E de Zapatero para combatir la crisis.
Cambiar ladrillos por educación: A buenas horas mangas verdes. La Burbuja que ignoró el PP (Cascos afirmaba que la subida de precios de la vivienda era señal de la buena salud del mercado y de la prosperidad de los ciudadanos), el PSOE ayudó a hinchar (véase la política urbanística de la Junta de Andalucía y de los ayuntamientos socialistas), y Zapatero mantuvo durante su primera legislatura, estalló según lo previsto. Muerto el perro, se acabó el ladrillo (menos para Santiago Herrero, de la Confederación de Empresarios de Andalucía, que añora el desarrollismo franquista: construcción y turismo). ¿O no? A pesar de esto, el Plan E dedica 3.800 millones para vivienda y construcción adicionales a los previstos en otros años. A educación dedica 270. Por cada euro adicional invertido en educación, ZP destina 14 extraordinarios al ladrillo.
De la crisis a la economía verde: Resulta difícil encontrar medidas de "economía verde" en el Plan E. Suponemos que debe referirse a 575 millones para energías renovables, ahorro y eficiencia energética y a 470 millones para I+D+i, pero conociendo lo que están dispuestos a considerar como "innovación" no estamos seguros de esto último. Lo que está muy clarito es lo que se destina para obra pública menor. 8.000 millones para jardincitos, zanjas y nuevas carreteras y aparcamientos (y algún tanatorio) para los ayuntamientos, y 1.200 millones para apoyo a los coches más alguna carretera que no estaba en el Plan de Infraestructuras. Tenemos 1.000 millones para el nuevo modelo y 9.200 para la vieja industria.
El efecto Mateo: Dicen que el neoliberalismo lo inventaron Hayek y Friedman. Iremos veinte siglos más atrás hasta el evangelista Mateo: "porque al que tiene se dará y abundará; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitará" (Mateo 25, 29). Zapatero ha hecho su adaptación. Decía el dirigente socialista que esta crisis no la iban a pagar los pobres, sino los ricos. Debió faltar a varios consejos de ministros. Iría al que destina 400 millones de euros más para el desarrollo de la Ley de Dependencia, y al que subió las pensiones, un aumento del 6% este año. El impacto real se evalúa en unos 650 millones de euros. En términos corrientes será mayor, no olvidemos que se detrae de la "caja" de la Seguridad Social, que entrará en déficit en unos 15 años, aunque la economía vuelva a crecer a ritmos del 3%. Por tanto, lo que se da hoy de más habrá que detraerlo de otros recursos mañana. Así, el "esfuerzo adicional" de "equidad" son 650 millones más los costes futuros. En total, unos 1.000 millones. La mitad de lo que se le da a los 940.000 españoles más ricos que pagaban el impuesto sobre el patrimonio. 2.000 millones de euros ahorrados por el 3% de los más ricos de España. Por otro lado están los 6.000 millones que supone la devolución lineal de los 400 euros por IRPF. Medida que sólo cobran el 42% de las personas con mayores ingresos. El 58% restante no reciben ni un solo euro de los 400. En resumen, 1.000 millones para la igualdad, y 8.000 millones para la desigualdad. ¡Sin Plan E, España sería más igualitaria!
Visto lo visto, esperábamos que el anuncio estrella de Zapatero en su discurso "sobre el estado de la nación" fuese derogar el Plan E. No lo ha hecho: ha vuelto a las andadas y anuncia una "ley de economía sostenible". Esperaremos a los números. Porque ya empezamos a conocer las cuentas de ZP. La respuesta "socialista" a la crisis es 2.300 millones de euros para financiar el "nuevo modelo", a cambio de mantener el viejo con 21.000 millones. Uno para el nuevo, nueve para el viejo. Hay mítines, mentiras... y estadísticas. Por cierto, hasta ahora habló de España, ¿y Andalucía?
MARTA Y MARILUZ, DOS CRÍMENES MEDIÁTICOS

Propongo la lectura del texto de Francisco Garrido: LA VÍCTIMA COMO LEGISLADOR, en
http://paralelotreintayseis.blogspot.com/2009/03/la-victima-como-legislador.html