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Blog de Mario Ortega

Andalucía: los tres expolios.

Andalucía: los tres expolios.

Andalucía ha sufrido y sufre tres formas de extracción de sus recursos endógenos, tres formas de requiso de sus fuentes de valorización material e inmaterial. Dejo para los especialistas la argumentación detallada de cada uno de los expolíos a los que voy a aludir. Aquí mismo, en P36, pueden encontrarse excelentes textos al respecto. No obtante, no entrar al fondo no impedirá, en este caso, que se perciba la certeza de lo que voy a afirmar como ciudadano de a pié. Motiva este breve texto los procesos de fusión, quiebra, intervención y concesión a agentes extraterritoriales de las cajas de ahorros andaluzas.

Andalucía está siendo expoliada, como en épocas pasadas, de capital financiero, de capital humano y de capital ambiental. El poder económico está desactivando en un proceso acelerado nuestro modelo de autogobierno, refrendado en dos estatutos sucesivos, sin que el actual poder político andaluz mueva un solo dedo para evitarlo. Lo grave del asunto es que esto llega en un momento en que la fuerza reivindicativa de nuestra conciencia de pueblo está desactivada, al igual que la fuerza reivindicativa sindical. No incluyo la fuerza reivindicativa ecologista por tener todavía un carácter peculiar: es cada vez más trasversal pero nunca ha supuesto un problema para el orden político dado que nunca ha movilizado por sí sola voto suficiente. Tanto la concienca de pertenencia a Andalucía como la conciencia de clase sí han activado cuerpo electoral suficiente en algunos momentos del periodo post-franquista.

Por expolio de capital ambiental aludo a todo el espacio físico que nos contiene, nuestra parte de la biosfera, territorio, agua, aire y recursos naturales. Las grandes contructoras (también de infraestructuras viarias) y las cadenas hoteleras, cuyos nexos de conexión con la banca no son difíciles de advertir, han sido armas letales que han descapitalizado ambientalmente Andalucía, contribuyendo a una economía de la corrupción y a una extracción de capital monetario que se ha dirigido a los espacios financieros especulativos. El último informe de Greenpeace certifica que en los últimos 15 años se han urbanizado en el litoral 18 héctáreas al día. La superficie de cinco campos de fútbol. No contentos con que esto haya conducido a la catástrofe económica y social que vivimos, el gobierno andaluz se dedica a relajar los pequeños avances en materia legilación urbanística y ambiental para facilitar que el proceso de rapiña siga su curso (como ejemplo la modificación del decreto de campos de golf). No es necesario afirmar que las consecuencias para los recursos hídricos, agrarios, patrimoniales y culturales han sido nefastas.

En segundo lugar, hemos asitido a una continuidad del expolio de capital humano. Este expolio no se refiere ya únicamente a la emigración forzada ahora de una generación de jovenes con formación que siguen sin encontrar empleo en su tierra. Es además un expolio vital, un alto porcentaje de la generación joven que ha vivido sobre el brillo de los últimos años ha abandonado su cualificación profesional, la educación da los índices más altos de fracaso escolar en Andalucía. Ahora un buena parte de la juventud se encuentra sin empleo y sin cualificación en un marco de desactivación total de los derechos laborales, la cuasi exclavitud está a la vuelta de la esquina. De nuevo emigración y pobreza, ¿le suena al lector?

Y por último, el expolio de capital financiero. Y esto es ya gravísimo pues desactiva la posibilidad de un poder político andaluz que intervenga con autoridad sobre nuestra economía para solucionar los expolios antes descritos. Los procesos de fusión para sanear las cuentas de las cajas andaluzas con dinero público, Caja Sur a la cabeza en saldo negativo, están siendo dirigidos por el Banco de España mediante la aplicación de políticas ultraliberales, con el visto bueno y la imposición de las directrices del gobierno de España, actuando el presidente Zapatero y la ministra de economía Elena Salgado como marionetas de la Comisión Europea y el Ecofin, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Me referiré primero a Caja Granada, donde un presidente, antiguo exalcalde socialista de la ciudad, está pilotando el llamado proceso de fusión fría. Caja Granada es otra caja con pérdidas como consecuencia de sus políticas en el sector inmobiliario, en esto no se diferencia de las demás. Para sanearla entra en un proceso de fusión con Caixa Penedés, Caja Murcia y Sa Notra. Los requisitos impuestos por el Banco de España para acceder al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) es que la unión tienen que fijar su domicilio social en Madrid para sus actividades en el mercado mayorista (economía especulativa). El proceso, que cumple la hoja de ruta llamada SIP (Sistema Integrado de Protección, un nuevo eufemismo), aventura la privatización (bancarización), como poco, de buena parte de la actividad de la caja, la pérdida de 300 empleos (con jubilaciones incentivadas), la pérdida de capacidad de intervención sobre la economía social de Granada y Andalucía y la extracción de capital de los ahorradores que irá dirigido a los juegos del mercado financiero.

La quiebra de Caja Sur estaba anunciada desde hace años. Ahora, tras su intervención por el Banco de España y la aportación de dinero público para sanearla se vende al mejor postor político, el PNV, bajo la máscara del BBK (la Caja de Ahorros de Bilbao). Con esta maniobra Zapatero se garantiza la aprobación de los presupuestos para 2011, un respiro en su ambición de mantener el poder, mientras espera a que escampe la crisis. Pero no escampará. De nuevo habrá destrucción de empleo, pérdida de capacidad de intervención económica sobre el territorio cordobés y andaluz y extracción de capital andaluz que irá dirigido fuera de nuestra comunidad. 

De modo que se observa que tras una época de políticas del PSOE en Andalucía que nos ha conducido al desastre económico, social y ambiental, las recetas para aventarla pasan por la destrucción de nuestra capacidad de intervención económica en Andalucía, con lo que será imposible que seamos dueños de nuestro futuro, nuestro autogobierno queda cercenado y seguiremos dependiendo, como antiguamente, de los pactos que se realicen en Madrid con y entre fuerzas políticas de derechas (PNV, CIU y PP). Con todo esto, las estrategias y respuestas del gobierno Griñán y del PSOE andaluz son de una tibieza insultante, lo que demuestra que Andalucía a perdido prácticamente todo su peso político en el Estado y que nuestros diputados son títeres que levantan la mano para votar a las órdenes de un gobernate que ha pasado de no tener rumbo a poner la proa rumbo a la tormenta.

¿Que es lo que creo? Creo que es necesaria una rebelión del gobierno andaluz, más dura si cabe que la que Montilla hace desde Cataluña, creo que es necesaria una insurrección de los diputados andaluces en el Congreso y que digan ¡Basta ya, nos interesa andalucía! Pero no será.

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